Requiem en tiempos lejanos

Welcome to your campaign!
A blog for your campaign

Wondering how to get started? Here are a few tips:

1. Invite your players

Invite them with either their email address or their Obsidian Portal username.

2. Edit your home page

Make a few changes to the home page and give people an idea of what your campaign is about. That will let people know you’re serious and not just playing with the system.

3. Choose a theme

If you want to set a specific mood for your campaign, we have several backgrounds to choose from. Accentuate it by creating a top banner image.

4. Create some NPCs

Characters form the core of every campaign, so take a few minutes to list out the major NPCs in your campaign.

A quick tip: The “+” icon in the top right of every section is how to add a new item, whether it’s a new character or adventure log post, or anything else.

5. Write your first Adventure Log post

The adventure log is where you list the sessions and adventures your party has been on, but for now, we suggest doing a very light “story so far” post. Just give a brief overview of what the party has done up to this point. After each future session, create a new post detailing that night’s adventures.

One final tip: Don’t stress about making your Obsidian Portal campaign look perfect. Instead, just make it work for you and your group. If everyone is having fun, then you’re using Obsidian Portal exactly as it was designed, even if your adventure log isn’t always up to date or your characters don’t all have portrait pictures.

That’s it! The rest is up to your and your players.

View
Acto Primero: Cenizas a las cenizas

vampp02.jpg

Commodum ex iniuria sua nemo habere debet
(“Ninguna persona ha de obtener ventaja de su propio mal”).

El crepitar de una hoguera en lo profundo de la lóbrega sala era lo único que mantenía a los comensales alejados de la oscuridad total, proyectando amorfas siluetas sobre las columnas que abundaban alrededor de la enorme mesa de madera negra.

Estienne sopesaba una vetusta copa de madera, moviendo su interior como si tratara de encontrar vestigios de alcohol en un refinado vino francés. Probablemente aquello si fueran vestigios de su humanidad cuando aún el vino formaba parte de su dieta. A su lado, monseñor Geoffroi de Bouillon, apuraba las gotas de sangre de una joven que semidesnuda, yacía apoyada sobre la mesa, con su rostro a faz de las copas y su mirada perdida en el crepitar de la hoguera.

- Habéis mi señor tomado a mis esclavas cuando aún su corazón latía con fuerza, os habéis sentado a mi mesa y refugiado bajo mi techo. No creeís que va siendo hora de que expongáis los destinos que os han traído hasta aquí?, acaso he de dudar de vuestro clero o está en peligro mi reputación en Roma?.
-No sire, ningún otro hombre, demonio o vampiro es responsable de mi estancia ante vos. Sólo puedo deciros con total humildad que deberiamos aprovechar, ahora mismo y aquí, los privilegios de nuestro estado dado por Dios, porque corre el rumor y a buena idea os digo, que vuestra ciudad está condenada, y que ninguno de nosotros verá un nuevo atardecer mas allá de esta noche.

Estienne, hombre altivo y de buena cuna antes de ser abrazado, antaño experto jinete, se puso en pié y mirando al sacerdote con voz firme le dijo:
-Explicaos anciano, soy señor de cien hombres de armas y de las tierras circundantes, y sólo yo, bajo la tutela del Clan, responderé ante los Principes, no ante nada que toque a las puertas de …
Sus palabras quedaron ahogadas por el rumor de la calle. Gritos y voces se escuchaban a lo lejos, mas allá de las murallas de su santuario. Perplejo, se dirigió a la estrecha ventana y observó a través de ella sus dominios, y vió en sus ojos el fuego y el cielo se tiñó de rojo.

-Os lo he advertido mi señor, y con humildad os digo, que es hora de que os preparéis para morir, pues aquello que viaja a través de la noche os tiene por cordero y no cazador. Vuestra vitae es como ambrosía para sus sentidos, y ni hombres ni vampiros pueden detenerle. Me llamáis loco porque creo en las profecías, pero aquí está, somos un legado, y nuestro pasado viene a saldar ancestrales deudas…

…y se hizo el silencio…
View

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.